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Una aventura en Sahara

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Foto nª1.... Estoy con Fatimetu, la chica sordomuda que inspiró a Gonzalo Moure, para escribir Palabras de Caramelo.

Fotos varias..

Fotos varias..

Foto nº 1º...La otra parte de la casa. Es lo que hay... El rubio, Enrique y el Bejaraui maraton.

CAP 4. Brahim Conoce más a Fadel.

CAP. 4.    BRAHIM CONOCE MÁS A FADEL.

 

Brahim, estaba atónito, desbordado por tanta información. Sólo el trancurso del tiempo haría que fuese asimilando una cosa así. Por ahora lo único que quería era satisfacer esa pregunta que tenía en la mente desde hacía ya rato:

- ¿Puedo saber qué es eso que llevas puesto? ¿Es que vas a algún baile de disfraces?

- Ja, ja, ja, ja –el tío abuelo no podía parar de reír, con la boca tan abierta que mostraba su extraña dentadura. Apenas tenía unos pocos dientes con un color entre marrón y negro. Estaba claro que lo que más le urgía a ese hombre, era ir al dentista tan rápido como pudiera…

- Después de todo lo que te hemos dicho, mira con lo que nos sales. -Dijo Ana también esbozando una sonrisa- A este traje se le llama Darrá y es el traje típico de los saharauis.

- Me lo puesto- comentó Fadel- porque para mi hoy…día feliz, said hatta (muy feliz).

Aprovechando que tenían unos cuatro días de fiesta, porque era puente, los tres se fueron de viaje. Ana aprovechó para enseñar a Fadel algunas de las ciudades más bonitas de España y que estaban relativamente cerca. Fueron a Toledo, claro está. A Fadel le pareció precioso pasear por las calles tan estrechas de la ciudad, ver las diferencias entre el barrio judío, el musulmán, el cristiano… Le pareció mentira que ese lugar existiera, porque parecía que era de otra época. Luego pasaron por Madrid, donde visitaron el museo del Prado. Por lo visto Fadel también era aficionado a la pintura y hacía cuadros con arena muy bonitos. Prometió que haría uno con camellos para Brahim. Luego fueron a Avila  a ver la gran muralla y a Segovia, donde quedó estupefacto con el acueducto.  Volvieron a Tomelloso después de cuatro días intensos.

En esos días el español de Fadel pareció recuperar todo su explendor y es que según el contó había estudiado con el sistema español, con la famosa enciclopedia, en el colegio público de La Paz de Dajla y con profesores españoles como tocaba. Aún recordaba muchas de las poesías que le hacían aprender de memoria y que le gustaban tanto: poesías de Machado, Alberti, Miguel Hernández, y sobre todo su favorito el romancero gitano del poeta granadino por excelencia, Lorca.

Brahim tuvo grandes charlas con su tío abuelo, donde descubrió muchas cosas acerca de los saharauis, no comían cerdo, halufo, como decía él. Rezaban cinco veces al día. El decía: “me voy a hacer el yoga”. Y tomaban mucho té. Nos hizo llevar en el coche los instrumentos del té, junto con un hornillo y a mitad de la mañana, parábamos donde estuviésemos y se ponía tranquilamente a hacer el té. Tres tés… amargo como la vida, el primero, dulce, como el amor el segundo y suave como la muerte el último. A Brahim, le parecían todos muy dulces y aunque no estaba acostumbrado al té y Ana no estaba muy de acuerdo, poque decía que no es bueno para los niños, alguno tomaba de vez en cuando. También Brahim descubrió que lo que más le gustaba a su tío eran los calamares. Cuando en la plaza Mayor de Madrid, se tomaron ese bocata de calamares, su tío parecía desencajarse de placer:

- Estas arañas están pa chuparse los dedos… Me encantan- decía con sumo placer y es que nunca había visto a nadie disfrutar tanto con un bocadillo de calamares.

 

Cuando estaban llegando a casa a Tomelloso la frase que Ana no quería oír, sonó en sus oídos con eco…

- Quiero que Brahim conozca su tierra, erra, erra, erra. Necesita conocer a su pueblo, eblo, eblo.

Se hizo el silencio, nadie pronunció una palabra en unos segundos….

 

¿Qué pasará? ¿Qué dirá Ana? ¿Qué dirá Brahim?

 

 

Días infernales.

LLevamos cuatro días de siroco infernal que nos está volviendo majaras. Dicen por ahí, que en las localidades donde hay mucho viento hay un índice mayor de locura en sus habitantes. Empiezo a entender esto de una manera que ni os lo imagináis. ¡No tranquilos! que falta mucho para que me vuelva loco del todo...De momento estoy como siempre un poco masnun, que dicen por aquí...

Y es que aquí cuando aprieta el siroco, casi no puedes hacer nada. Sopla el viento todo el rato y en el ambiente hay una capa de polvo que no se puede casi respirarl. Para colmo, nuestra casa tiene el techo parcheado de la última vez, porque no nos dio tiempo a arreglarlo de una forma definitiva y a veces parece literalmente que se vaya a volar. Hace un ruido dentro, que porque ya nos hemos acostumbrado, pero asusta, asusta de veras.

Otra sensación que no es nada agradable, es la capa de fina arena que cubre todo tu cuerpo. Las orejas, dentro de la nariz, entre el pelo, las manos... Estás comiendo e inevitablemente masticas un poco de arena, porque se cuela en todos los lados... Y da igual que limpies la habitación, porque a los cinco minutos está otra vez igual...

Estamos deseando que pase, pero mientras tanto... Estamos aquí en casa del Rubio, que hemos trampeado la clave del ciber de las mujeres y así, por lo menos tenemos internete gratis... Cuando va... Ahora como véis marcha...

Otra cosita, hoy hemos entrado en Tinduf... pero eso ya lo explicaré más despacio y en un capítulo a parte, porque lo merece... Tan sólo avanzaré, que parecíamos el mismísimo presidente escoltados todo el rato por dos coches de la policía, y cuatro escoltas que nos acompañaban a todas partes. Y es que los nasarainis (que somos nosotros, los cristianos) no pueden ir sólos a Tinduf....

 

Cap. 3 La historia de la familia de Brahim

Cap. 3 La historia de la familia de Brahim

CAP.3.   LA FAMILIA DE BRAHIM.

 

Fadel narró despacio y con ese lenguaje tan peculiar, raro, pero perfectamente entendible, la historia de su familia. Su abuelo, y hermano de Fadel, había sido un héroe. Fue sargento del ejercito español y ciudadano español con todos los derechos hasta 1975, cuando los españoles abandonaron el Sahara Occidental, antigua colonia española catalogada como la provincia 53. Entonces se produjo la famosa marcha verde, que por lo visto, fue la ocupación de su país por parte de Marruecos y Mahuritania. Dicha ocupación no fue nada pacífica y se cometieron muchos crímenes que no se pueden ni nombrar, porque harían daño a los oídos de cualquier niño.

La mayoría de los saharauis que pudieron huyeron de forma desesperada, dejando atrás casi todas sus pertenencias, y llevándose consigo sólo aquello que pudieron coger de forma apresurada…

Pero no quedó ahí la cosa, antes de llegar a Argelia, que era donde se dirigían Brahim (pues se llamaba igual que su nieto) y su familia junto con los demás Saharauis, aviones franceses les bombardearon con bombas de fósforo y napal. Fue un desastre total, la localidad de Um-Draiga se recordará entre los saharauis como la mayor catástrofe sufrida por este pueblo. Y más aun para la familia de Brahim. Todos murieron. Bueno todos salvo su madre. Antes justo de morir, Brahim hizo un hoyo con sus propias manos y depositó a su hija de apenas un año y medio, poniéndose encima para protegerla de las bombas.

Un día después los saharauis que se salvaron volvieron en busca de los supervivientes. Allí encontraron a la hija de Brahim, debajo del cadaver de su padre.

- Así fue como tu madre pudo sobrevivir. –Fadel hizo una pausa por fin, su cara estaba descompuesta al recordar.

En ese momento Ana, la madre adoptiva de Brahim, tomó la palabra.

- Brahim, yo conocí a tu madre. De hecho fui yo quien le ayudó a dar a luz . Estaba en el hospital del Smara en la zona ocupada en un intercambio cultural entre enfermeras de Marruecos y España. Fue una verdadera casualidad. Tu madre, que se llamaba Fatma, entró en el hospital en unas condiciones lamentables. Según nos contó, la acababan de soltar de la cárcel, donde había estado encarcelada por ser una activista saharaui. Nunca nos enteramos de quien había sido el padre, porque ella repetía que no tenía, que llevaba tres años en la cárcel y que nunca había salido de allí en ese tiempo.

Hice todo lo que pude y antes de que muriera me dijo con voz tenue y apenas en suspiros, que le llamara Brahim.

Cuando me iba a marchar para España, aperació tu tío abuelo Fadel y me dijo que por favor me llevara conmigo a Brahim para darle una oportunidad de vivir en libertad.

No sé como me decidí, pero al final accedí. En vez de viajar en avión con el resto de mis compañeras, me fui en barco desde Tanger hasta Algeciras. Nadie me preguntó. Todos asumieron que el hijo era mío.

En España tuve mis complicaciones, pero como trabajaba en un hospital, al final pude conseguirlo.

 

¿Qué pasará ahora? ¿Cómo creéis que reaccionará Brahim ante todas estas sorpresas?

las casas de la hamada

las casas de la hamada

LAS CASAS (Dar, la casa entera. Beith, las diferentes estancias)

 

Al principio, en los campamentos sólo había jaimas. Estas eran la vivienda habitual de los bidan, beduinos, gente del desierto. Al ser un pueblo nómada, que viaja en busca de las nubes y de los escasos pastos del desierto, tenían que trasladarse de un sitio a otro y cómo no, iban con la casa a cuestas, como los caracoles. La jaima se tardaba medio día en montar y cada cuatro o cinco días se ajustaban los refuerzos para que fuera segura.

 

Posteriormente en los campamentos, cuando la situación se vio que iba para largo, empezaron a construir casas de adobe. Estas casas están construídas como he dicho con bloques de adobe, secados al sol, que posteriormente se fusionan unos con otro con cemento.

Cuando las paredes están levantadas, se alisan con otra capa de cemento. Cuando van llegando al techo, se ponen unas vigas de madera, que servirán para sujetar las planchas de cinc. Una vez puestas las planchas se cubren con piedras. Cuantas más mejor, para evitar que en días de siroco (cuando sopla mucho el viento) estas se vuelen y se queden sin techo.

Por último se le da una capa de pintura a las pareces por dentro, generalmente blancas o amarillas.

 

Las casas de los saharauis en los campamentos están formadas dos, tres o cuatro beits o estancias rectangulares de adobe, rodeadas entre sí por un muro también de adobe, para que en el interior haya un patio más o menos grande, dependiendo de la casa. También suelen tener la jaima en el patio y otras veces fuera de la casa. Esta la utilizan para todo: comedor, dormitorio, sala de estar. Es más utilizada cuando hace calor.

Las estancias de adobe que hemos mencionado antes suelen ser uno o dos dormitorios, cocina y baño. Las cocinas suelen ser muy pobres, apenas el fuego de cocina, a veces una nevera y poco más. Generalmente el baño está separado por dos miniestancias; una con un agujero que sirve para hacer las necesidades y otra estancia para lavarse y asearse.

Desde hace unos años las construcciones están cambiando. Ahora los bloques en vez de construirse de adobe, se suelen hacer de cemento. Por otra parte, cada vez se ven más construcciones modernas,  en las que hay un pasillo y habitaciones a diferentes lados. El patio quedaría en este caso, a un lado de la casa en un lateral del patio estaría el beith del ma (baño).

Las casas suelen tener una o dos parabólicas instaladas en el patio y en las wilayas donde no hay electricidad (todas menos el 27 de febrero), también disponen de placas solares para la luz. En el exterior de las casas hay depósitos de latón donde guardan el agua. De estos salen unas mangueras que van hacia el interior de la casa. A veces las cubas en vez de ser de latón son de plástico y se tapan con mantas para el calor.

Las casas de las personas más pudientes suelen tener también instalados aires acondicionados, las cocinas y diferentes estancias están muy bien equipadas.

 

El 1 de marzo de 2010 a las 4 y media de la mañana, tras una noche de siroco y tormenta, nuestro techo de la habitación voló literalmente, cayendo numerosas piedras en la habitación donde estábamos durmiendo. Fue increíble el susto que nos pegamos. Una plancha de chapa de unos tres metros por uno de ancho salió disparada y la encontramos a trescientos metros de la casa más allá de los corrales de las cabras. Pa habernos matao.

Posteriormente quince minutos después, estábamos subidos al techo de la habitación para intentar reparar los daños. Aproximadamente una hora después nos pudimos acostar otra vez, previo cambio de ubicación de los colchones donde dormíamos.

 

Noticias breves.

Los campamentos siguen transformándose... Este año hay más cosas construidas en el 27:

Escuela de cine y kindergarden (guardería o tarbía como se llama aquí)

Estos días muchísimo calor. Hoy siroco no muy fuerte, pero molesto.

Juego al futbol por las tardes.

El proyecto ya ha comenzado. Fenomenal, muy contento.

El agujero (pa cagar) bien, piernas ya acostumbradas.

Podemos ver todos los partidos de futbol, gracias a la tarjeta pirata del rubio... Aquí todos tienen parabólica en casa, para ver la tele. Ayer sesión doble... vi las victorias de Barcelona y Madrid.

Fotos en breve... Estamos descargando y comprimiendo... A ver qué se puede hacer...

Comida bien, gracias... El jalufo que nos trajimos hace sus funciones... La verdad es que estamos comiendo bastante bien.

La descordinación entre los distintos proyectos de educación sigue siendo palpable...Hemos quedado hoy con unos profesores de la universidad de Sevilla, que querían hacer un proyecto parecido al nuestro, pero que no nos conocían.

Las cabras y las moscas... inundan la wilaya... y cercan nuestra jaima....

Un beso para todos/as...

 

 

cap. 2 El tío abuelo

cap. 2 El tío abuelo

Cap. 2                “Mi tío abuelo”.

 

- Hola Brahim, ¿Qué tal el colegio? –le preguntó la madre.

- Bien – contestó el muchacho sin pensar en otra cosa, salvo en el señor que estaba al lado de su madre. ¿Quién sería ese señor y qué narices hacía al lado de su madre? Nunca jamás le había visto antes. De la familia seguro que no era porque lo habría visto y tampoco era un vecino, ni un amigo de su madre… Antes de que le diera tiempo a preguntar, su madre le dijo que se metiera en el coche.

De camino a casa, no pronunciaron ninguna palabra. La radio hablaba de la crisis de España. Todo el mundo hablaba de la crisis, aunque Brahim no había notado nada. Su madre seguía trabajando de enfermera en el centro médico del pueblo y él no había notado nada en especial, aunque según decían, había mucha gente que había perdido el trabajo y la culpa de todo lo que pasaba la tenía “Zapatero”. Ese hombre, que era el presidente de España, debía ser muy malo, porque todo el mundo se metía con él. Brahim pensaba que Zapatero era como su amigo Carlitos, que siempre tenía la culpa de todo, aunque, a veces, no hubiera hecho nada. Siempre se las cargaba… como era “el malo” de la clase... Carlitos le caía muy bien y siempre le defendía de todos. Sobre todo un día que unos de la clase de cuarto le insultaron, llamándole moro mierda. A veces había tenido problemas por su nombre, pero nunca nada serio. Sin embargo, ese día esos chicos le querían meter en el contenedor de la basura. Hasta que llegó Carlitos apuntándoles con su tirachinas. Nadie se metía con Carlitos. Sobre todo si tenía cargado el tirachinas. Le llamaban Carlitos Tell, por algo sería.

Casi cuando estaban llegando a casa, el anciano dijo:

- No deben quejar tanto… Estos dicen están en crisis, les mandaba yo a los campamentos del Sahara. Para que vean crisis. ¡Ainta fueiset!

Brahim pensó que el señor hablaba un castellano extraño, y con un acento parecido al que tenían los moros. En Tomelloso había unos que tenían un locutorio, donde vendían también golosinas, que hablaban de forma parecida, pero sin duda no vestían como el señor que estaba sentado en el asiento del copiloto al lado de su madre.

Al entrar en casa Ana le dijo a su hijo que se fuera a la habitación a hacer la cama, porque se la había dejado sin hacer. Después de hacer sus obligaciones y colocar los libros de la mochila en el escritorio, fue a la cocina a por la merienda. Pero allí no había nadie.

Su madre y el anciano le esperaban sentados en el comedor. Con cara seria su madre le comentó que tenían que hablar.

- Hijo, he pensado muchas veces en hablar contigo de esto. Nunca he sabido cómo te lo iba a decir, pero creo que ya eres lo suficientemente mayor para escuchar lo que tenemos que decirte. Además la aparición de tu tío abuelo aquí, ha precipitado un poco las cosas.

- ¿Cómo que mi tío abuelo? No entiendo nada mamá, ¿Qué pasa?

- Hijo, yo no soy...Eres…- El señor tomó la palabra cortando a la madre que no encontraba las palabras adecuadas.

- Brahim. Mi nombre es Fadel Mohamed Zawa, yo igual que tú somos de tribu de ulad lab. Desde mucho, mucho tiempo ulad lab tribu guerrera, defienden los pastos y el ganado de nuestra gente en el Tiris. Nosotros vivir cerca de la cueva del diablo, uno de los lugares más bonitos del Sahara. Nosotros ser famosos por fuertes guerreros y grandes poetas. Eramos tan buenos disparando como componiendo versos. Los poetas guerreros llamaban a nosotros. De hecho, no te hacías un hombre hasta que no aprendías a componer y a disparar

Brahim, no se podía creer lo que estaba escuchando. Fadel, su tío abuelo, habló sin parar durante dos horas sin parar, contando la historia de la familia.

Una historia increíble…

Si queréis saber la historia de la familia de Brahim, tendréis que pedírmelo a través del blog… Vosotros veréis… Pero es una historia alucinante…