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Una aventura en Sahara

CAP 4. Brahim Conoce más a Fadel.

CAP. 4.    BRAHIM CONOCE MÁS A FADEL.

 

Brahim, estaba atónito, desbordado por tanta información. Sólo el trancurso del tiempo haría que fuese asimilando una cosa así. Por ahora lo único que quería era satisfacer esa pregunta que tenía en la mente desde hacía ya rato:

- ¿Puedo saber qué es eso que llevas puesto? ¿Es que vas a algún baile de disfraces?

- Ja, ja, ja, ja –el tío abuelo no podía parar de reír, con la boca tan abierta que mostraba su extraña dentadura. Apenas tenía unos pocos dientes con un color entre marrón y negro. Estaba claro que lo que más le urgía a ese hombre, era ir al dentista tan rápido como pudiera…

- Después de todo lo que te hemos dicho, mira con lo que nos sales. -Dijo Ana también esbozando una sonrisa- A este traje se le llama Darrá y es el traje típico de los saharauis.

- Me lo puesto- comentó Fadel- porque para mi hoy…día feliz, said hatta (muy feliz).

Aprovechando que tenían unos cuatro días de fiesta, porque era puente, los tres se fueron de viaje. Ana aprovechó para enseñar a Fadel algunas de las ciudades más bonitas de España y que estaban relativamente cerca. Fueron a Toledo, claro está. A Fadel le pareció precioso pasear por las calles tan estrechas de la ciudad, ver las diferencias entre el barrio judío, el musulmán, el cristiano… Le pareció mentira que ese lugar existiera, porque parecía que era de otra época. Luego pasaron por Madrid, donde visitaron el museo del Prado. Por lo visto Fadel también era aficionado a la pintura y hacía cuadros con arena muy bonitos. Prometió que haría uno con camellos para Brahim. Luego fueron a Avila  a ver la gran muralla y a Segovia, donde quedó estupefacto con el acueducto.  Volvieron a Tomelloso después de cuatro días intensos.

En esos días el español de Fadel pareció recuperar todo su explendor y es que según el contó había estudiado con el sistema español, con la famosa enciclopedia, en el colegio público de La Paz de Dajla y con profesores españoles como tocaba. Aún recordaba muchas de las poesías que le hacían aprender de memoria y que le gustaban tanto: poesías de Machado, Alberti, Miguel Hernández, y sobre todo su favorito el romancero gitano del poeta granadino por excelencia, Lorca.

Brahim tuvo grandes charlas con su tío abuelo, donde descubrió muchas cosas acerca de los saharauis, no comían cerdo, halufo, como decía él. Rezaban cinco veces al día. El decía: “me voy a hacer el yoga”. Y tomaban mucho té. Nos hizo llevar en el coche los instrumentos del té, junto con un hornillo y a mitad de la mañana, parábamos donde estuviésemos y se ponía tranquilamente a hacer el té. Tres tés… amargo como la vida, el primero, dulce, como el amor el segundo y suave como la muerte el último. A Brahim, le parecían todos muy dulces y aunque no estaba acostumbrado al té y Ana no estaba muy de acuerdo, poque decía que no es bueno para los niños, alguno tomaba de vez en cuando. También Brahim descubrió que lo que más le gustaba a su tío eran los calamares. Cuando en la plaza Mayor de Madrid, se tomaron ese bocata de calamares, su tío parecía desencajarse de placer:

- Estas arañas están pa chuparse los dedos… Me encantan- decía con sumo placer y es que nunca había visto a nadie disfrutar tanto con un bocadillo de calamares.

 

Cuando estaban llegando a casa a Tomelloso la frase que Ana no quería oír, sonó en sus oídos con eco…

- Quiero que Brahim conozca su tierra, erra, erra, erra. Necesita conocer a su pueblo, eblo, eblo.

Se hizo el silencio, nadie pronunció una palabra en unos segundos….

 

¿Qué pasará? ¿Qué dirá Ana? ¿Qué dirá Brahim?

 

 

2 comentarios

Joaquín -

Alumnos como tú hacen que no me importe llegar hasta el final... Espero que te gusten las fotos. Ya mandaré más, pero es que me cuesta mucho colgarlas, tengo que ir de una en una, reducirlas y me ocupa mucho tiempo....
Pero prometo mandar...

Erik Fente -

!Hola Joaquín soy Erik¡
Como te prometí te escribo para contarte cositas.Oye Joaquín a mí si me gusta el cuento de Brahím,así que sigue escribiendolo porque es una historia muy chula.
Espero que no te vuelvas loco por el siroco,todavía no habeis arreglado el tejado de la casa;maratón tu puedes aguantar todo lo que te echen por los niños del campamento.
Todavía estoy esperando que mandes fotos tuyas y de los niños y sobre todo haz una foto de la casa donde vives para saber como son por dentro,que tengo mucha curiosidad.Otra cosita esta semana estamos muy ocupados porque estamos de examenes,ya que dentro de dos semanas nos dan las vacaciones de semana santa.
Bueno ya te escribiré mañana contandote mas cositas,que ahora me tengo que ir a jugar un partidito de futbol.
Un beso y un abrazo de tu joven padawan.
ERIK